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Archive for the ‘Wedding’ Category

Thursday, March 25, 2010 posted by Herr Lipp

Pensar en una boda en la playa nos lleva a imaginar varios escenarios como el lobby de un hotel con vista al mar, el muelle de alguna playa, un restaurante de la zona, en cualquiera de estos lugares el vestuario y calzado de los novios no dista mucho del usado en otros lugares, tal vez con estilos más casuales y frescos, pero si hablamos de una boda en la playa, es decir, literalmente en la arena sintiendo las pequeñas olas llegar hasta nuestros pies, entonces el vestido de novia cambia por completo.

Además de lucir glamurosa en tu día es crucial que te sientas cómoda y segura con tu atuendo, especialmente el ajuste del vestido y los zapatos, un zapato inapropiado te hará cansarte, caminar mal o incluso tropezar, así que en esta ocasión nos enfocaremos al calzado en una boda de playa.

La mejor elección es sin duda el zapato tipo sandalia o bailarinas, también conocidas como zapatillas de ballet, ambos son zapatos de piso, es decir que no tienen tacón, livianos y muy cómodos, las bailarinas son frescas, se ajustan al pie impidiendo la entrada de arena, lo cual sería muy molesto y los listones que se ajustan al tobillo los hacen realmente femeninos, de igual forma ¿quién no ha usado sandalias en la playa? Son cómodas, frescas y prácticas, las hay con infinidad de diseños que les dan un toque extra de elegancia, puedes quitártelas y volverlas a poner de forma rápida.

Para el novio igualmente se manejan sandalias para hombre y mocasines, ambos aportan la formalidad necesaria para la ocasión, son sencillos y agradables. La elección de este tipo de calzado varía según la vestimenta de los novios y en este caso qué tan factible es caminar

Thursday, March 25, 2010 posted by Herr Lipp

As questões relacionadas com a moda são muito subjectivas. Aquilo que eu considero bonito pode sempre ser considerado horrendo para outra pessoa. Todos os anos temos oportunidade de saber o que é estar considerado “na moda” e o que já caiu em desuso, pelo menos durante alguns tempos, até porque os estilos de roupa e penteados muitas vezes voltam a ser considerados “modernos” quando já foram usados pelas nossas avós há décadas atrás. Peguei neste assunto por achar que se há duas coisas que ficam inquestionavelmente bem nas mulheres são os vestidos e nos homens uns bons fatos. As mulheres, independentemente do seu tipo de corpo e estatura, conseguem encontrar sempre o vestido que lhes cai bem, mesmo que para isso demorem uma eternidade: desde a vestidos de noite, a vestidos de gala, a vestidos de noiva e vestidos mais informais para usar no dia-a-dia (tanto para ir a um café, como para ir trabalhar); já o homem, mesmo que no seu trabalho não se proporcione, o fato vem sempre a calhar e por isso também é a peça que fica bem para qualquer situação da sua vida. Que sorte tem o homem! Nós, mulheres, que podemos perder horas a fio a escolher “aquele” vestido, vemos que o homem só tem de analisar a cor que quer escolher e experimentar que número lhe assenta melhor (o que muitas vezes já sabem). Digo isto porque independentemente do ano que analisarmos, da década que virmos, o “fato” (independentemente do género) sempre foi “a peça” masculina colocada no lugar cimeiro. Já o vestido foi sofrendo bastantes alterações, variando de época para época (dos mais recatados aos mais decotados, dos com cintura mais subida aos de cintura descaída, dos mais compridos aos mais curtos!). Acho que, apesar de saber que escolher um fato também pode dar trabalho a um senhor, é sempre mais fácil do que a escolha de uma senhora e acho que é por isso que em 90% dos casos (a estatística é feita por mim e por isso não está cem por cento correcta) as noivas têm de experimentar os seus vestidos meses antes (não só pela variedade existente mas também pela forma de como se ajusta no corpo e por outros milhões de factores) enquanto que, maioritariamente, o noivo deixa sempre para a última hora! E não é que fica sempre bem, mesmo assim? Na minha opinião fica, mas acho que é porque independentemente do tipo de homem que falemos (do seu dia-a-dia e do tipo de roupa que usa geralmente) dentro de um fato, e para a generalidade das mulheres, fica especialmente atraente…

Thursday, March 25, 2010 posted by Herr Lipp

Tal vez lo elija hasta el último momento, tal vez compre el más barato y sencillo, sin importar qué tanto te disguste la idea, pues en el afán de querer que todo salga perfecto desearás ser quien organice cada detalle por insignificante que éste sea, pero también las novias deben dejar que el novio haga su parte y se sienta capaz de tomar decisiones, por el contrario si es que no quiso o pudo participar en las demás elecciones, escoger su propio traje le hará integrarse a todo el asunto de la boda.

Ya sea él sólo o en pareja, la idea es no imponerte y hacerlo sentirse igualmente importante, tenle paciencia y ayúdalo a tomar la mejor elección para que no haya sorpresas al final pueden sentarse juntos a platicar qué tipo de colores o texturas serían las adecuadas, ya sea para hacer juego con el vestido de novia o lo que mejor le siente.

Debe ser un traje cómodo y elegante, recuerden que también es su gran día a diferencia del traje de novia que no debe ser visto hasta la boda, en el caso de él puede probárselo y pedir tu opinión.

La elección del traje de novio dependerá de ciertos factores, desde el gusto personal, el estilo del novio, la comodidad, el clima, el lugar de la boda por ejemplo si es en la playa o en una hacienda, la hora del evento, no es lo mismo un traje para la noche que para el día y sobre todo se busca que haga una buena combinación con el vestido de la novia.

Existen novios que prefieren dejarle todas las decisiones a la mujer, si este es el caso, puedes persuadirlo mostrándole que se sentirá mejor si se lo prueba él mismo, aún así es bueno saber que los hombres son más prácticos y en base a esto basaremos las decisiones.

Thursday, March 25, 2010 posted by Herr Lipp

A pesar de ser un accesorio tan pequeño, las argollas de matrimonio son la representación de la unión en pareja, la imagen de la eterna promesa de amor y como tal, su elección debe ser minuciosa.

No sólo serán usadas el día de la boda, hablamos de dos elementos que la pareja llevaran puestos el resto de su vida, por lo que deben pensar en unas argollas que sean cómodas, bonitas y duraderas y conjunten con el peinado que llevará la novia.

El material: Las hay en oro amarillo y oro blanco, el blanco suele ser un poco más caro aunque no varía mucho, también encontramos argollas hechas de platino, material mucho más costoso sin embargo con mayor durabilidad. De igual manera existen dos tipos de acabados, el cepillado que les da una apariencia opaca y el pulido que brinda una imagen al metal más clásica.

El diseño: Existen en el mercado una gran variedad de diseños mientras que anteriormente se acostumbraba que sólo el anillo de compromiso tuviera diamante y la argolla fuera lisa, hoy en día es válido personalizar las argollas ya sea con grabados, monturas, diamantes, las hay anchas o angostas, de oro combinado, en fin, puedes elegir aquel que le dé armonía a tu anillo de compromiso.

El costo: Lo ideal es plantearse un límite en el costo de las argollas y comenzar a elegir en base a éste, tomando en cuenta los puntos anteriores como el acabado, mientras más laborioso más caro, así como el tipo de metal que se elija y la tienda donde lo compren.

Seleccionar sus argollas de acuerdo a su estilo de vida además del gusto personal es muy importante, no será lo mismo una argolla en manos de un hombre que trabaja en una construcción al de uno que está en oficina, pero sobre todo disfruten del significado que traen a su nueva vida.